La madera es uno de los materiales más duraderos, pero también se ve afectada por el paso del tiempo y si no recibe el mantenimiento adecuado, podría sufrir daños de importancia. Las ventanas de madera están expuestas a los rigores del clima y por tanto sufren un desgaste mucho más acelerado por efecto del sol, el agua, el viento y los agentes químicos. Pero si la reparamos a tiempo, no hay razón para que nuestra ventana dure muchos años más.
Los daños más comunes en la madera son: la pudrición, el deterioro de la masilla y daños en las guarniciones (bisagras, cierres, tornillos, etc.). Estos problemas son evitables con un mantenimiento apropiado.
Algunos consejos para reparar una ventana de madera:
Cuando las ventanas ya están dañadas, debemos actuar lo antes posible para impedir que el daño avance y destruya completamente la madera. Desmontamos las hojas de la ventana y procedemos a lijar la pintura de las hojas y del marco, hasta dejar la madera descubierta, entonces podremos observar claramente el deterioro de la ventana y de acuerdo al grado del mismo, repararemos las partes dañadas. Para el lijado utilizaremos una lijadora con un disco de granulado medio.
En el caso de arañazos o magulladuras, es muy sencillo repararlas con un poco de masilla plástica, que recubriremos con pasta de madera para que no se note el relleno. La pasta de madera se…
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Fuente:
Bricolaje y Decoracion



Las maderas sólidas se trabajan a partir de madera que fue cuidadosamente secada, reteniendo tan solo la cantidad de humedad necesaria para que nuestros muebles se adapten cotidianamente a los cambios de humedad del hogar. La madera seguirá intercambiando humedad con el aire, contrayéndose y expandiéndose en respuesta a los cambios en el aire.





